Oremos por la paz

DEBEMOS ORAR MÁS QUE ANTES, ORAR EN SILENCIO, ORAR PARA SANAR.

Debemos orar más que antes, orar en silencio, orar para sanar. La oración cambiará nuestro comportamiento y nos ayudará a alejarnos del mal. Sintámonos realizados intentando ser buenos en todo instante, cada vez más buenos. Un instante de oración es tan importante para toda la eternidad. Dios ve el comportamiento y la intención de cada uno. Dios dona bendiciones a los bondadosos y aparta su consuelo de los malvados.

Seamos fe, seamos perdón, seamos gratitud, seamos compasión. Nosotros somos la esperanza en vida, somos la muestra del amor de Dios. Cómo podremos ser instrumentos de bien dentro del plan de Dios si lo primero que hacemos es obrar a nuestro placer. Roguemos a Dios que nos conceda plenitud y valor en nuestra vida. Ya no busquemos más plenitud en la calle, ni busquemos valor en la boca de los hombres que no le temen a Dios.

Debemos creer en el poder infinito de Dios, debemos creer que Dios es todopoderoso y que nuestra oración nos salvará. Entreguemos nuestras palabras a Dios, entreguemos nuestras súplicas a Dios, entreguemos nuestro corazón a Dios.

Ofrezcamos nuestra oración, les aseguro que vale más que las monedas. Donemos nuestra buena intención, nuestra buena voluntad. La oración diaria cambiará nuestra vida, conversar con Dios nos hará mejor. No dejemos para otro día esta misión trascendental, no sigamos siendo indiferentes ante Dios.

Contacto:

juan.boillat@oremosporlapaz.org

San Salvador, El Salvador.